El desarrollo de un proyecto arquitectónico contempla procesos que alternan de lo general a lo particular, del concepto global al detalle. A pesar de ello es posible establecer una serie de fases de trabajo, que marcan la evolución del proyecto desde el planteamiento del problema hasta la solución ejecutiva.
Estas fases de desarrollo se agrupan básicamente en: Estudios preliminares, Esquemas iniciales, Proyecto arquitectónico y Proyecto ejecutivo.
Cualquiera que sea la etapa solicitada, DEO desarrolla el trabajo con una visión de ciclo completo, tomando en cuenta el cumplimiento de cada una de las fases anteriores y logrando así la mayor eficiencia y funcionalidad del proyecto.